Cuesta poco, está en casi todas las despensas y muchas personas la usan para darle sabor al café, avena, té o postres. Hablamos de la canela, una especia famosa por su aroma dulce y su uso tradicional en remedios caseros.
En redes sociales se ha vuelto popular la idea de colocar canela debajo de la lengua durante unos segundos para “activar” beneficios rápidos en el cuerpo. Sin embargo, aunque suena atractivo, es importante aclarar algo: la canela no cura la diabetes, no limpia arterias ni reemplaza medicamentos.
Lo que sí se sabe es que la canela contiene compuestos naturales con potencial antioxidante y antiinflamatorio, y algunos estudios han explorado su posible relación con el control de la glucosa. Aun así, instituciones de salud como el NCCIH señalan que la evidencia no es suficiente para recomendarla como tratamiento para la diabetes u otras enfermedades. Además, la canela tipo cassia puede contener cumarina, una sustancia que en exceso podría afectar el hígado en personas sensibles.
Entonces, ¿qué pasa debajo de la lengua?
Debajo de la lengua hay una zona sensible y muy vascularizada. Por eso algunos medicamentos se formulan especialmente para usarse ahí. Pero eso no significa que cualquier polvo o especia funcione mejor de esa manera.
Colocar canela en polvo directamente debajo de la lengua puede causar ardor, irritación, tos o molestias en la boca, especialmente si se usa mucha cantidad. Para aprovecharla de forma más segura, lo ideal es consumirla en pequeñas cantidades dentro de bebidas o comidas.
Beneficios posibles de la canela
La canela puede ser una buena aliada dentro de una alimentación equilibrada. Puede ayudar a dar sabor sin necesidad de añadir tanta azúcar, lo cual ya es una ventaja para quienes buscan cuidar mejor su alimentación.
También se ha estudiado su posible efecto sobre la sensibilidad a la insulina y los niveles de azúcar en sangre, pero los resultados no son definitivos. Por eso, si una persona vive con diabetes, toma insulina, anticoagulantes o medicamentos diarios, debe consultar con un profesional antes de usar canela como suplemento o en cantidades altas. Algunos suplementos pueden interactuar con medicamentos para el azúcar y aumentar el riesgo de bajadas de glucosa.
Receta sencilla: infusión suave de canela
Ingredientes:
- 1 taza de agua caliente
- 1 ramita pequeña de canela o ¼ cucharadita de canela en polvo
- Unas gotas de limón, opcional
- ½ cucharadita de miel, opcional
Preparación:
Calienta el agua sin dejar que hierva demasiado. Agrega la ramita de canela o la canela en polvo, tapa la taza y deja reposar de 5 a 8 minutos. Luego cuela si usaste canela en polvo. Puedes tomarla tibia después de una comida o en la tarde.
Modo de uso recomendado:
Tómala ocasionalmente, no como tratamiento médico. Una cantidad pequeña es suficiente. No es necesario ponerla debajo de la lengua ni consumirla en exceso para “sentir resultados”.
Quiénes deben tener cuidado
Evita usar grandes cantidades de canela si tienes enfermedad hepática, tomas anticoagulantes, medicamentos para diabetes, estás embarazada o tienes sensibilidad en la boca. La canela cassia, que es la más común en supermercados, contiene más cumarina que la canela de Ceilán, por eso conviene no abusar de ella.
Conclusión
La canela puede ser un ingrediente útil, económico y agradable para incluir en la alimentación diaria, pero no debe presentarse como una cura milagrosa. Usarla con moderación en comidas o infusiones es una opción mucho más segura que colocarla directamente debajo de la lengua.
La verdadera clave está en usarla como complemento de buenos hábitos: alimentación balanceada, movimiento diario, descanso adecuado y seguimiento médico cuando sea necesario.
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